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Control
de Infecciones
Microorganismos
relevantes de la infección hospitalaria
SAMR
Actualizado
julio 2003
Generalidades
El Staphylococcus aureus es un coco Gram (+), coagulasa positivo.
Cuando este microorganismo es resistente a la meticilina (SAMR)
produce una proteína alterada que se une a la penicilina
(PBP 2a) y le confiere resistencia tanto a las penicilinas (incluida
la meticilina) como a las cefalosporinas.
Esta proteína es codificada por el gen mecA. Todas las
cepas de SAMR que son completamente resistentes a la meticilina
contienen el gen mecA y producen PBP 2a.
Las cepas productoras de PBP 2a también son resistentes
a la oxacilina y a otros antibióticos ß-lactámicos.
También se han descripto cepas de S. aureus que tienen
resistencia “borderline” a las penicilinas semisintéticas
(BORSA).
En estos casos la resistencia estaría dada por una hiperproducción
de ß-lactamasas. Hasta el momento, se desconoce el significado
clínico de estos aislamientos.(IP)
A partir de 1996 fueron identificadas en Europa, Asia y USA cepas
con resistencia intermedia a la vancomicina denominadas VISA (concentración
inhibitoria mínima a la vancomicina [CIM]= 8-16 µg/ml).
La denominación GISA es más adecuada ya que estas
cepas también presentan resistencia intermedia a otros
glicopéptidos como la teicoplanina.
La emergencia de cepas con reducida sensibilidad a la vancomicina
aumenta la posibilidad de que algunas se transformen en resistentes
y que los antimicrobianos, actualmente disponibles, sean inefectivos
para el tratamiento de las infecciones originadas por ellas. (MMWR-2000)
El S. aureus es una de las causas más frecuentes de infección
adquirida en el hospital y en la comunidad.
El SAMR es una causa común de infección intranosocomial
y también existen casos publicados de infecciones adquiridas
en la comunidad (1-2)
Diagnóstico
El S. aureus es resistente a la meticilina cuando la CIM = 16
µg/ml, y a la oxacilina cuando la CIM = 4 µg/ml.
Se define SAMR, por disco, cuando el halo de difusión para
la meticilina es = 9 mm y para la oxacilina = 10 mm.
Manifestaciones clínicas
El SAMR, al igual que el S. aureus sensible (SAMS), puede causar
gran variedad de infecciones de piel y tejidos blandos (celulitis,
abscesos, infección de heridas, etc.), hueso y articulaciones
(osteomielitis, artritis, etc.), endovasculares (endocarditis),
respiratorias (neumonía), sistema nervioso central (meningitis,
abscesos, etc.) y sepsis (relacionada o no a prótesis,
dispositivos o catéteres endovasculares).
Las cepas de SAMR generalmente no son más virulentas que
las sensibles; ambas pueden ser colonizantes sin originar infección.
El antibiótico (ATB) de elección para el tratamiento
de estas infecciones es la vancomicina, aunque recientemente se
ha publicado la aparición de cepas con nivel de sensibilidad
intermedia o alto a este ATB.
La emergencia de VISA o GISA pone en situación de alerta
a los médicos, enfermeras en control de infecciones, epidemiólogos
y a todos los profesionales dedicados a la salud pública.
Epidemiología
El SAMR fue identificado, inicialmente, en Europa y Australia
en la década del 60, luego en USA en los años 70.
A partir de ese momento fue ganando importancia hasta convertirse
en el mayor patógeno nosocomial.
La proporción de S. aureus aislados, resistentes a la meticilina,
se ha ido incrementando a través de los años.
Según datos obtenidos del NNIS, sobre prevalencia de SAMR
en unidades de cuidados intensivos durante 1998, fue del 46.7%
(IP)
De la “Conferencia de Consenso Global de control de infecciones
relacionado a la resistencia a antimicrobianos”, organizado
por USA, Canadá e Inglaterra y publicados en la AJIC (1999);
se extraen los siguientes datos acerca de la prevalencia del SAMR:
Dinamarca tiene 0.1%; Francia 33.8%; Bélgica 1.6—62.4%;
España e Italia > 30%; Canadá 3.4%; Sudáfrica
21%; Europa del Norte 0.8%, Central 14% y Sur 41%.(*)
Los factores de riesgo para la colonización o infección
incluyen: diálisis, diabetes, consumo de drogas endovenosas,
lesiones dérmicas crónicas (úlceras de decúbito);
uso de ATB en los seis meses previos, internación en una
unidad de cuidados intensivos o de quemados, procedimientos invasivos
previos, hospitalización prolongada o previa.
La mayoría de las infecciones son adquiridas en el ámbito
nosocomial; la adquisición en la comunidad todavía
es un tema controvertido, aunque han sido publicados casos que
soportan esta eventualidad.(CDC, buscar cita1999)
Los seres humanos son el mayor reservorio de este germen. Los
sitios más frecuentes de portación son las narinas,
faringe, heridas y piel ( principalmente axilas, periné,
manos y áreas con dermatitis).
La erradicación nasal generalmente da como resultado la
eliminación del SAMR de otros sitios.
Estudios realizados demuestran que los pacientes con infecciones
por SAMR tienen una media de internación mayor (aproximadamente
8 días más) que los pacientes con SAMS y que los
costos directos asociados se triplican.(Abramson,1999)
Dentro del ámbito de la salud, los pacientes infectados
y/o colonizados con SAMR son el mayor reservorio.
Más del 30% de los pacientes con SAMR están colonizados
y no tendrán clínica ni cultivos compatibles con
infección.
La transmisión es predominantemente de paciente a paciente,
generalmente a través de las manos del personal de la salud,
quienes están transitoriamente colonizados; éstos,
ocasionalmente, pueden convertirse en portadores crónicos
y ser una fuente de reservorio.
La transmisión aérea no se considera una ruta importante
de infección, aunque puede ocurrir en pacientes quemados
o con traqueostomías infectadas.
Los reservorios ambientales, incluyendo las superficies de los
equipos y los equipos de hidroterapia, pueden ser origen de un
brote, especialmente en unidades de pacientes quemados o en otras
áreas dónde la contaminación del ambiente
sea importante.
El rol de la transmisión a partir de la contaminación
ambiental de las habitaciones de los pacientes con SAMR, así
como también de los equipos utilizados, no está
muy claro.
Una vez instalado el SAMR es muy difícil su erradicación
y generalmente persiste a niveles endémicos a pesar de
haberse implementado medidas de control.
Se ha demostrado que existe alta tasa de portación entre
los residentes de geriátricos ( sobre todo en los pacientes
en los cuales se les ha practicado procedimientos invasivos y/o
tienen sonda vesical, catéteres, SNG o gastrostomía),
aunque las infecciones son menos frecuentes que en los hospitales.
Tratamiento
Hasta
la actualidad, la droga de elección para el tratamiento
del SAMR, es la vancomicina.
La meticilino-resistencia se objetiva en el laboratorio mediante
la sensibilidad a la oxacilina, que indica resistencia a todos
los ATB ß- lactámicos debido a una alteración
en la unión de la penicilina a las proteínas. Esto
último no necesariamente implica resistencia a otros ATB.
El SAMR, adquirido en forma nosocomial, generalmente es resistente
a muchos otros ATB; agentes como: trimetoprima/sulfametoxazol,
tetraciclinas, algunas fluoroquinolonas, aminoglucósidos
y clindamicina, han sido utilizados exitosamente en el tratamiento
de algunas infecciones causadas por este microorganismo.
La dosis diaria habitual, en pacientes adultos, de vancomicina
es de 15 mg/ kg intravenosa (IV) cada 12 horas. Esta droga no
se absorbe por vía oral. En pacientes ancianos y/o con
deterioro de la función renal, la dosis debe ajustarse
según el clearance de creatinina.
La dosis en niños = 1 año es de 10 mg/ kg cada 6
horas; en niños de 1 semana hasta el año es de 15
mg/ kg como dosis inicial y luego de 10 mg/ kg cada 8 horas y
en los neonatos hasta 1 semana de vida es de 15 mg/ kg como dosis
inicial y luego de 10 mg/ kg cada 12 horas.
El monitoreo de la dosificación de este ATB se realiza
a través de la medición de los niveles plasmáticos
antes de la administración de una dosis; un nivel entre
5 a 15 µg/ ml es adecuado.
La vancomicina debe ser infundida diluida y en forma lenta (=
1 hora) para evitar que ocurran efectos adversos como el síndrome
del hombre rojo; esta reacción se caracteriza por intenso
eritema que es más importante en el cuello y hombros; y
estaría relacionada a un fenómeno histamino dependiente
y no a una reacción alérgica. Desaparece con el
enlentecimiento de la infusión o con la administración
de drogas antihistamínicas.
La duración recomendada para el tratamiento de infecciones
graves por SAMR
( endocarditis, osteomielitis, bacteriemia, etc.) generalmente
es de 4 a 6 semanas.
El linezolid, un nuevo antimicrobiano sintético, de la
familia de las oxazolidonas, es activo in vitro sobre el SAMR.
Se encuentra disponible tanto en formulación parenteral
como oral.
Está aprobado por la FDA para el tratamiento de la neumonía
intrahospitalaria (NIH) y para infecciones de piel y partes blandas
(TCS) causadas por SAMR.
Estudios realizados sobre la efectividad de esta droga han demostrado
una tasa de curación para la NIH de 59% y para TCS 79%.(further
reading-2000).
La forma de presentación oral es de tabletas de 400 y 600
mg, y en suspensión de 100 mg/ 5 ml. La forma parenteral
es de 2 mg/ml.
La dosis en pacientes adultos con NIH es de 600 mg IV cada 12
horas por 7 a 21 días.
La dosis sugerida en pediatría es de 10 mg/ kg cada 12
horas.
No hay recomendaciones acerca de la corrección de la dosis
en pacientes con leve o moderado fallo hepático o renal.
No se ha demostrado resistencia del SAMR al linezolid.
Otro nuevo agente antimicrobiano, también activo in vitro
sobre el SAMR, es la combinación de quinupristin/dalfopristin;
que ha sido aprobado por la FDA para el tratamiento de las infecciones
de piel y partes blandas ocasionadas por SAMS, pero aún
no ha sido aprobada su indicación para el tratamiento de
las infecciones cusadas por SAMR
INFORMACIÓN PARA PACIENTES
“MRSA”
(Methicillin-Resistant Staphylococcus aureus, o MARSA por sus siglas en ingles) En español: Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SAMR)
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